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Instantes en el tiempo y el espacio

    En esta fecha tan señalada como es el primero de noviembre , quiero expresar un sentido recuerdo por todos los fallecidos a causa de la pandemia, que se inició descontrolada y que continúa propagándose sin un control eficaz, hasta este momento.     Ahora, dos semanas después de la anterior entrada (sobre la democracia , del día 18 pasado), voy a tratar unos momentos sobre mi libro, publicado este mismo año y cuyo título es " Desplazados"  (Bubok Publishing, 2020). En sus primeras páginas me refiero a la incógnita sobre el futuro del entorno, de la población y de todo el Planeta ante las posibles contingencias, algunas más que probables, que se producen o se irán produciendo al paso de los años. En el segundo y tercer capítulo se trata de la Historia (tradicional) y de las historias (literarias) para, a continuación, abrir paso franco a la libre imaginación.     Reconozco que el tiempo y el espacio son factores básicos en mis narraciones porque ambo...

La democracia pierde sus definiciones

El concepto y contenido de la democracia exige análisis complejos, posiblemente solo adecuados para estudiantes que cursaron la carrera de "Ciencias políticas", en otra época, cuando  alumnos de otras áreas la consideraban  una especialidad evanescente y poco interesante: lo que entonces se llamaba, aplicado a asignaturas de relleno, "una María". Pero, como reacción, los alumnos así ofendidos solían responder titulándose a sí mismo orgullosamente como "politólogos", por más que la palabrita fuera de difícil comprensión para el ciudadano corriente.     Como yo cursé otros estudios, solo me remito al sentido común para expresar mis enormes dudas, en la realidad de cada día, sobre la política de los gobernantes, tengan estos o no alguna "ciencia" que alumbre sus actividades en lo que tienen de vacilantes, incompletas, contradictorias... si me atengo a la situación del país. Pues, visto lo actuado políticamente en España, la política práctica parece...

Rafael Nadal

  Publico esta entrada, no prevista en el calendario habitual, hoy domingo 11 de octubre. Sigue programada, como lo señalé en la entrada anterior (" De tácticas y estrategias, generalizando "), la que está prevista para la próxima semana, entre el sábado y el domingo día 18.     Por un momento estuve a punto de titular este texto improvisado como "De tácticas y estrategias... deportivas", pero claro, en este caso concreto no ha lugar a pretender generalizarlo , porque se trata pura y simplemente de la actividad de una personalidad excepcional y única, como es el tenista. Lo cual ha sido muchas veces demostrado, aunque, al indicarlo, solo expreso lo que es de general conocimiento porque no tengo capacidad ni experiencia para visualizar ni definir la complicada interrelación física y síquica que tienen que desplegar los deportistas para desarrollar su especialidad en cada certamen de participación.      En resumen y lo más brevemente posible: Con esta nota a...

De tácticas y estrategias, generalizando

V oy a empezar " generalizando " porque es una palabra que, en ocasiones, introduzco en los textos por aquello de que las excepciones confirman la regla. Es lógico que no todas las situaciones, o los personajes de que se trate, sean iguales o actúen del mismo modo pero... las excepciones  solo son una minoría diluida entre la mayoría, y ahí manda la regla (lo más grande o lo más fuerte, o lo más injusto, o lo más extendido), que es lo que prevalece, incluso cuando solo se expresa una opinión o un criterio subjetivo. Así que generalizando ,  se reconocen a la vez ambas, la regla y la excepción, cada una en su ámbito y según sea su influencia.     Y dirán ¿Y esto a qué viene? Pues la verdad, no estoy muy segura ni siquiera de estar manejando correctamente el teclado (la pluma ya es un artefacto histórico) porque llevo tres días aturdida con las tormentas furibundas que están recorriendo el territorio español, y que complican aún más los enormes problemas del país ...

Vacaciones ¿para todos?

Pues, amigos lectores, después de publicar una entrada a mediados de Agosto, porque aún había noticias para comentar con cierta variación, me enfrento a esta nueva entrada a final de mes. Dado que ya parecía entonces que sigue muy activa una epidemia que no ha finalizado ni un momento, supuse ingenuamente que el gobierno habría aprendido del resultado dramático de la imprevisión y la ineficacia en situaciones límite, por lo que aprovecharían este mes, que parecía tranquilo, para trabajar duro en sus sillones y prepararse ellos y a todos para enfrentar con eficacia y dignidad lo que venga... Esto es, que no tomarían vacaciones y aprovecharían la menor presión de acontecimientos para evitar que  se desborden otra vez, de nuevo por la imprevisión y falsas impresiones de la estructura del Poder, que debería de estar en alerta permanente.            Pero, vaya, me he equivocado y sí que están inmersos en sus vacaciones conjuntas, al menos durante 20 días,...

¿Mentiras oficiales arriesgadas?

Desde el 30 de julio hasta el 15 de agosto, las informaciones de prensa se han convertido en un torrente, casi desbordado, de pesimismo social con ¿cómo no? una base política. Meditando en la situación y, sobre todo, en sus protagonistas oficiales he retrocedido en el tiempo para tener presente, por lo que pueda ocurrir, el estado de alarma (que era realmente un estado de excepción encubierto, en la práctica) y sus pretensiones teóricas, puesto que los hechos ya los conocemos o, mejor dicho, ya los hemos sufrido.          El estado de alarma fue un cóctel, bien agitado, de actuaciones dispersas y barnizadas (aparentemente) de una confidencialidad que desembocaba en secretismo. Quizá para ocultar hasta qué punto se estaban improvisando parches políticos en una contingencia cuya gravedad había escapado de la debida atención (o previsión) gubernamental. Lo que desembocó en un caos sanitario solo pudo ser moderado gracias a la población, que en esos momentos fue u...

Las viejas nuevas víctimas

En estos momentos absurdos en los que la indecisión, indiferencia, incapacidad e inconsistencia galopan como los cuatro jinetes zombies en un mundo incalificable (observen que no lo defino como "apocalíptico", a pesar de los cinco "in..." precedentes), la sociedad va por un lado y la política por otro, sin más punto de unión que las ordenanzas que pretenden: Hagan esto, no hagan lo otro... pero búsquense la vida en "new normal"  como puedan.     Como una de las principales características de la política y los políticos es que aprovechan para publicitarse como aleatorios salvadores (en este caso, reconvirtiendo el aforismo primitivo en un refrán adecuado con la nueva normalidad, que sería un "Presume, que algo queda"), pues ahora mismo los mandatarios europeos andan negociando las tajadas del pastel económico, cuestión que parece servir para calmar al ansioso ciudadano, dándole a pensar que algo de ello le caerá, si hay suerte. Pero que sirve ta...