La vida sigue, pero mal.
Saludos cordiales a quienes visitan este blog, habitualmente o en ocasiones. Y gracias por vuestra amable lectura de todas o parte de las entradas del mismo. Tengo sucesivas ocasiones de leer libros que no conozco previamente e incluso de comentarlos en reuniones de amistad. Como lectura y conclusiones son personales, a veces la lectura es para bien y otras veces no tanto, pero de todo libro hay párrafos que resaltan, o resuenan en el lector directamente. También es cierto que su contenido --y en este caso me refiero a mí misma-- varía según el estado de ánimo de quienes lo leemos, según sea la ocasión, el entorno que nos rodea y el tono del ruido o el silencio. Permitidme aquí que empiece con unas breves líneas de un libro (que identificaré al final de la entrada) que yo previamente desconocía: fueron unos párrafos que me trascendieron con fuerza, al inicio de seis páginas, en donde actúa uno solo de los variados personajes: D...