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Los que destacan... y mucho

Este comentario, que empieza con alegría y termina con pena, tiene en realidad tres partes. Vaya por delante que seguimos encajando los constantes golpes y esperpentos de la política en España, y quede dicho aquí que no sé hasta cuándo serán soportables, con sus lamentables sucesos noticiosos, las pinceladas de corrupción o corruptelas, los desgobiernos, las torpezas, los embustes, los enredos, los balones fuera, un ministro de Educación que "no está enterado" de una huelga universitaria... No obstante, hoy prefiero destacar primero dónde ocurre lo bueno: en este caso para expresar mi felicitación por el reciente éxito internacional del deportista canario Juan Espino, en el área de las artes marciales mixtas y su brillante triunfo en la UFC (Ultimate Fighting Championship). De lo malo, hablaré al final. Deportes y triunfos.     Me disculparán que me refiera a este deportista por su nombre, sin mencionar también los datos de quienes han conseguido otros muchos triunfos de...

Día de: "¡Uh...! - ¡Ehhh...!"

Un título formado solo por esas dos exclamaciones cada uno puede interpretarlo a su manera. Aunque, por sí mismas, no aclaran gran cosa he recurrido a ellas para definir, por ejemplo, la incapacidad  demostrada por muchos sectores oficiales para resolver importantes dificultades actuales, heredadas del pasado y que acosan y complican el día a día de la estabilidad o el bienestar de buena parte de la población.    Aplicaría el título de cabecera a un área -y no es la única- que ya puede adivinarse por las letras que encabezan ambas exclamaciones: U... E... Sirviendo como ejemplo la Unión Europea, así que seguiré con ella: Ya he expresado en algunas ocasiones mi decepción personal (y, aviso, que no pretendo con ello ningún Brexi t hispánico, a saber cuál sería entonces el nombre, ¿quizá Elusión ?) sobre la eficacia actual de ese impulso a la unidad europea, sin por ello dejar de lado la, siempre inalcanzable, unidad global.        En el último tra...

Modificación provisional

Esta entrada es una información sobre este blog , para los lectores:     Aunque la mayoría de mis lectores son de España, los lectores procedentes de países extranjeros han tenido una presencia importante por el momento, supongo que por la novedad de un blog en su inicio, y luego han descendido hasta concentrarse en un pequeño número. Sus razones para leer mis líneas las ignoro, igual que su nacionalidad concreta, solo me consta el país desde el que entran. Entiendo que, si fuera el caso, también pueden ser españoles residentes en el extranjero, pero no me consta.    El redactar la entrada semanal del blog me exige trabajar en ella durante dos días y volver a revisarla el día de publicación, esto es, intento ofrecer un artículo trabajado, meditado y cuidado hasta donde puedo, y al que dedico bastantes horas. Al no haber recibido comentarios de lectores (salvo uno inicial de bienvenida, que ya he borrado, y que tal vez provenía de alguien que me conoce por escrito...

Un año desastroso

Se inicia el último trimestre del año 2018.  Menudo año en España, repleto de maniobras políticas, contradicciones, maquiavelismos coyunturales, empeños obsesivos en resolver cuestiones colaterales que carecen no ya de urgencia sino de necesidad, como decidir derribar inmuebles votivos porque en su día los edificó, con nuestro dinero, algún influencer político del pasado y que ahora otro influencer político del presente pretendería eliminar, también con nuestro dinero como si no hubiera cosas urgentes, necesarias y básicas en la sociedad real para invertir el caudal público. Mientras tanto, parecería que las cuestiones fundamentales siguen abandonadas a la espera, como la amenazante ralentización económica, la caótica presión migratoria, los errores sanitarios, los problemas territoriales, la ínfima consideración y el inexistente interés en el extranjero no ya por la política interna del país, sino por una población tan mal representada y que, por su lado, tan mal administra su p...

Pequeño gran Mundo

El país donde vivo, España, continúa enredado y desbordado, a nivel político, por diversos manejos, intrigas, escapismos y presunciones personales y grupales, como se puede contemplar a diario en los medios de comunicación, cuyas informaciones no paran de incidir en la repercusión de la situación política en una sociedad atónita, intranquila, irresoluta y que sigue incapaz de promover y conseguir dirigentes eficaces, sinceros, profesionales, preparados y decididos a olvidarse de sí mismos para impulsar el progreso social, con vocación de servicio al país y alejados de sus propias apetencias.     La situación de constantes "riñas" políticas contribuye a situar a los ciudadanos, más y más, en un atónito inmovilismo frente a los distintos desafueros que sufren, como la pérdida de derechos laborales antaño adquiridos, la mala gestión ministerial y sectorial, el repunte del revanchismo, el desprestigio del sistema educativo, la pérdida de calidad de la Sanidad, el caos adminis...

Mantenerlo y no enmendarlo

Errar es de humanos, lo que resulta largamente demostrado. Tropezar dos veces en la misma piedra es también de humanos pero, al repetirse el error, se evidencia la incapacidad, o la torpeza, o una tremenda indiferencia por parte de quien yerra del mismo modo en distintas ocasiones. O tal vez será que, al repetirse determinados sucesos, de hecho, personas o instituciones son totalmente incapaces, torpes y claramente indiferentes cuando repiten el mismo error, de un modo demasiado llamativo si afecta negativamente a la situación o los problemas de los ciudadanos.    Confío en que recuerden la alusión que hice, en entrada anterior ("Más fallos increíbles"), al suceso por el que, al tardar la atención médica de una urgencia, nada menos que tres horas , en una de las regiones del país, la enferma falleció por un ictus que debieron atender de inmediato y, por el contrario, evolucionó sin atención hospitalaria durante más de tres horas. En esa situación sin duda hubo error hum...

Más fallos increíbles

Una noticia de ayer, 8 de septiembre, ocurrida el pasado 14 de agosto en una localidad española: una señora sufrió un ictus, no podía hablar, mover una pierna ni caminar, síntomas conocidos por muchos aunque no se tenga conexión con el sector de la Sanidad.    La familia había llamado para pedir asistencia sanitaria. Apareció una ambulancia   dos horas y veinte minutos más tarde, siendo solo de transporte (sin médico) y, al ver el técnico de la misma la situación de la enferma telefoneó otra vez a urgencias, pidiendo asistencia facultativa. Llegó otra ambulancia, ahora medicalizada, después de otros treinta minutos de espera, cuyo médico decidió que "dada la estabilidad de la paciente" fuera la primera ambulancia la que la llevara al Hospital. Tan "estable" debía de estar la enferma, que de camino le repitió el ictus. En el Hospital fue operada de urgencia. Falleció ocho días después.    El organismo oficial correspondiente explica que, tras la ...