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Por fin, habrá elecciones...

Empieza el mes de marzo. Y diré que, hasta el momento y con relación al medio ambiente, se inicia como los anteriores, ya transcurridos, en medio de una primavera generalizada: febrero, que solía ser el mes más frío de los inviernos tradicionales, ha sido extremadamente caluroso, e incluso hemos tenido días propios de un verano increíblemente avanzado y con los árboles florecidos. Es lo que tiene el cambio climático, que aquí el solecito calienta pero que de agua, tan solo unas gotas poco distribuidas, y la correspondiente sequía en detrimento del sector agrario. Situación toda ella que amenaza gravemente el futuro, ya muy cerca del año 2020, para el que hubo recomendaciones en la Conferencia de París, sobre el clima.      Y al pasar a otras cuestiones, voy advertir a los escasos pero, al parecer, aficionados o habituales lectores de mi blog, que debo expresar yo en estas líneas, a continuación, mi alegría personal (a la que me referiré más abajo), dadas las pocas, pocas...

De vuelta a la normalidad

El pasado día 18 de enero de este año 2019, se ha publicado mi nuevo libro, cuyo título es "Hilos en la cuerda". Incluyo más abajo el enlace editorial y, además, me permito daros alguna información sobre el mismo. Consta de tres novelas cortas,  sucesivas en el tiempo.       La primera refleja, a grandes trazos, una existencia concreta que discurre desde los años cincuenta del pasado siglo XX,  sumergida entre presiones sociales y laborales, camino de su retiro de la sociedad productiva ya iniciado el presente siglo.      La segunda novela se refiere a la situación y el discurso vital de alguien en período de madurez, que se centra en una añoranza sentimental compensatoria mientras avanza por su propio "hilo" existencial, desde los años setenta del siglo XX hasta una actualidad reciente.     La tercera, representa un preocupado repaso a la situación y perspectivas de una persona que se halla en el principio de su "hilo" vital, que ya...

Fiestas "planetarias"

Entramos en el nuevo año, 2019, dejando atrás el anterior, caracterizado por los habituales conflictos socio políticos que afectan a todo el orbe, al continuar erosionando el equilibrio, nacional y global.     Por supuesto, el reciente mes de diciembre de 2018, en lugar de ser considerado una buena oportunidad para meditar sobre los sucesos ocurridos y sobre las posibles derivas del futuro próximo, más bien se ha aprovechado como una temporada casi completamente destinada a diversiones y fiestas que, antaño, eran tradicionales y que, desde hace ya mucho tiempo, se han convertido en una obligación social inmersa en un consumo explosivo, con tan solo algún matiz familiar marginal y con mucho festejo, compras, desparrame en materia de comida y bebida y, cómo no, de tráfico, muchísimo tráfico de vehículos, atascos, aparcamientos insuficientes, vías de desplazamiento insuficientes, accesos urbanitas insuficientes y, a la vez, una enorme masificación popular en los grandes almac...

Los que destacan... y mucho

Este comentario, que empieza con alegría y termina con pena, tiene en realidad tres partes. Vaya por delante que seguimos encajando los constantes golpes y esperpentos de la política en España, y quede dicho aquí que no sé hasta cuándo serán soportables, con sus lamentables sucesos noticiosos, las pinceladas de corrupción o corruptelas, los desgobiernos, las torpezas, los embustes, los enredos, los balones fuera, un ministro de Educación que "no está enterado" de una huelga universitaria... No obstante, hoy prefiero destacar primero dónde ocurre lo bueno: en este caso para expresar mi felicitación por el reciente éxito internacional del deportista canario Juan Espino, en el área de las artes marciales mixtas y su brillante triunfo en la UFC (Ultimate Fighting Championship). De lo malo, hablaré al final. Deportes y triunfos.     Me disculparán que me refiera a este deportista por su nombre, sin mencionar también los datos de quienes han conseguido otros muchos triunfos de...

Día de: "¡Uh...! - ¡Ehhh...!"

Un título formado solo por esas dos exclamaciones cada uno puede interpretarlo a su manera. Aunque, por sí mismas, no aclaran gran cosa he recurrido a ellas para definir, por ejemplo, la incapacidad  demostrada por muchos sectores oficiales para resolver importantes dificultades actuales, heredadas del pasado y que acosan y complican el día a día de la estabilidad o el bienestar de buena parte de la población.    Aplicaría el título de cabecera a un área -y no es la única- que ya puede adivinarse por las letras que encabezan ambas exclamaciones: U... E... Sirviendo como ejemplo la Unión Europea, así que seguiré con ella: Ya he expresado en algunas ocasiones mi decepción personal (y, aviso, que no pretendo con ello ningún Brexi t hispánico, a saber cuál sería entonces el nombre, ¿quizá Elusión ?) sobre la eficacia actual de ese impulso a la unidad europea, sin por ello dejar de lado la, siempre inalcanzable, unidad global.        En el último tra...

Modificación provisional

Esta entrada es una información sobre este blog , para los lectores:     Aunque la mayoría de mis lectores son de España, los lectores procedentes de países extranjeros han tenido una presencia importante por el momento, supongo que por la novedad de un blog en su inicio, y luego han descendido hasta concentrarse en un pequeño número. Sus razones para leer mis líneas las ignoro, igual que su nacionalidad concreta, solo me consta el país desde el que entran. Entiendo que, si fuera el caso, también pueden ser españoles residentes en el extranjero, pero no me consta.    El redactar la entrada semanal del blog me exige trabajar en ella durante dos días y volver a revisarla el día de publicación, esto es, intento ofrecer un artículo trabajado, meditado y cuidado hasta donde puedo, y al que dedico bastantes horas. Al no haber recibido comentarios de lectores (salvo uno inicial de bienvenida, que ya he borrado, y que tal vez provenía de alguien que me conoce por escrito...

Un año desastroso

Se inicia el último trimestre del año 2018.  Menudo año en España, repleto de maniobras políticas, contradicciones, maquiavelismos coyunturales, empeños obsesivos en resolver cuestiones colaterales que carecen no ya de urgencia sino de necesidad, como decidir derribar inmuebles votivos porque en su día los edificó, con nuestro dinero, algún influencer político del pasado y que ahora otro influencer político del presente pretendería eliminar, también con nuestro dinero como si no hubiera cosas urgentes, necesarias y básicas en la sociedad real para invertir el caudal público. Mientras tanto, parecería que las cuestiones fundamentales siguen abandonadas a la espera, como la amenazante ralentización económica, la caótica presión migratoria, los errores sanitarios, los problemas territoriales, la ínfima consideración y el inexistente interés en el extranjero no ya por la política interna del país, sino por una población tan mal representada y que, por su lado, tan mal administra su p...