Realidad incendiada y previsión anticipada
Saludo a los amigos y visitantes de este blog. con excusas (no es la primera vez) por haber tenido que demorar hasta hoy 10 de agosto, la redacción de esta entrada del mes, porque mi caótica agenda semanal me llevó a empezar su redacción justamente a las doce de ayer (hora de España) y terminarla hoy. Ya días antes días antes estuve pensando en la materia a tratar, a pesar del agobio personal por el exagerado calor atmosférico y preocupada por la cantidad de situaciones negativas, peligrosas y desastrosas que han afectado al país durante el pasado mes de julio, con numerosos incendios, controlados o no, que han arrasado diferentes lugares, y varios aún son activos en la actualidad.
Tres incendios cercanos e independientes llegaron a unirse en el suroeste de Madrid con Ávila y posteriormente con un sector del norte de Toledo: han arrasado campos, cultivos, bosques, alcanzando casas cuando ya habían sido desplazados sus miles de habitantes, que días después (ya controlado el fuego) regresaron a lo que había sido un precioso entorno natural, para encontrarse con un medio ambiente arrasado, parte de los inmuebles afectados, vehículos quemados, animales desaparecidos o muertos, zonas turísticas que solían recibir cientos de visitantes (tanto más en vacaciones) casi arrasadas, enormes costes económicos en la extinción y quedando pendiente la aplicación de ayudas a los ciudadanos que iban volviendo a sus residencias, cuando lo permitió la lucha incansable de los equipos profesionales y de algunos vecinos, asistidos por los vehículos aéreos actuando tanto como era posible. A destacar que España recibió ayuda con aviones de carga de agua de Turquía, Grecia, Italia y Portugal, como un perfecto ejemplo de cooperación entre países mediterráneos. Francia luchaba contra su propio y enorme incendio. Y en España, distintos fuegos habidos en Extremadura, Valencia, Murcia, Andalucía, y sectores del norte del país, Segovia, Teruel, Huesca, Cataluña, Castilla-León y otros que sin duda escapan a mi recuerdo .
No se trata de un simple relato: los profesionales forestales ya habían avisado tiempo antes del temido incremento de los incendios, al haberse prohibido la limpieza tradicional que en las zonas rurales los mismos vecinos y sus rebaños solían hacer directamente y así minoraban o evitaban estos fuegos gigantes que se multiplican con la acumulación de basura, madera seca sin retirar y restos abandonados en enormes cantidades y que, al no ser recogidos, se convierten en lo que los profesionales denominan "combustible forestal" de alto grado. Prohibida desde hace tiempo esa actividad tradicional de limpieza de bosques a los ganaderos y vecinos, estos incendios son los resultados actuales, mientras ¿el gobierno? aunque había mencionado en algún momento que se mejorarían las dotaciones contra incendios, eso fue solo prometido cuando los incendios no tenían el alcance y la gravedad de los actuales y en apariencia ninguna mejora significativa se produjo.
Había catorce aviones anti-incendios existentes, pero el gobierno vendió por 40 millones de euros cuatro de ellos, dándolos por anticuados: tiempo después conocemos que tales aviones sirven actualmente en Portugal y siguen siendo útiles, pero que no han sido sustituidos en España como supuestamente estaba previsto y, sí, en cambio cuando, paralelamente a esa venta, el gobierno aprobó un gasto de 70 millones para actualizar los aviones de uso habitual de Sánchez, el Falcon y el Airbus. Según informaciones televisadas, de los diez (10) aviones anti-incendios restantes solo actuaron 7 en el incendio de tres focos en el sudoeste de Madrid... al parecer porque tres estaban averiados. Y, a pesar de las numerosas opiniones de expertos sobre el origen del fuego, Sánchez y sus ministros siguen culpando al "cambio climático" como causa primordial.
Pues el "cambio climático" no parece que vaya a revertir ni a frenarse, ni me parece que sea causa principal o única de estos desastres, ni responsable del resultado, cuando las promesas se olvidan y la previsión es una idea marginal y tal vez puramente verbal en el gobierno. Para comparar, cuando preparo una nueva entrada acostumbro a revisar mis libros de Comentarios (de 2015 a 2020) como antecedente: ya el primero de ellos (Triannual I) es una referencia cronológica del pasado que se ha vivido, para compararlo con el presente. Así que aquí incluyo un pasaje de mi libro ¡de hace diez años! (Duodécimo Comentario en 2016, "Todo mal resuelto o sin resolver") y entonces eran aún los últimos años del gobierno anterior al actual, cuando aún no había desastres naturales tan intensos:
"Me limito a señalar el desequilibrio que produciría o producirá el cambio climático. Por si eso fuera poco, las naciones vuelven a juguetear con armas atómicas ¡otra vez! y la actividad humana está despoblando los océanos, como ya despobló (de otras especies) los continentes. Enfermedades de las que no sabíamos nada se extienden por cualquier sitio, al socaire de los movimientos individuales o masivos, bien sean enfermedades nuevas (y se puede especular de dónde han salido) y, si son antiguas, por qué se han desmandado como lo están haciendo (Y añado hoy: Esto lo escribí cuatro años antes de la pandemia del Covid). (Y) si las pestes y los cóleras anteriores al siglo XX se extendían con enorme rapidez, aun en tiempos en que el transporte de personas y mercancías era muy lento, la propagación en el presente de cualquier plaga es automática, por la velocidad y el hábito viajero actual. Hemos tenido ejemplos de brotes peligrosos en nuestro propio territorito que por suerte se han podido contener a tiempo: y repito que por suerte más que por técnica o capacidad instrumental: ¿Se ha tomado nota de la experiencia? En algún momento se sabrá y probablemente será que no".
Esa era mi meditación del largamente transcurrido año 2016 y puedo reafirmarla con rotundidad en este presente 2026, ya transcurridos más de siete años del gobierno actual, del que lo que sí trasciende es su afición a recomendar a la población escuchar música o leer libros que recomienda públicamente, mientras el país arde. Y, para gozar de vacaciones buena parte del equipo gobernante se va a reposar, incluso con incendios activos. Y Sánchez el primero, con un mes entero de vacación, que veranea en un palacio que pertenece a nuestro patrimonio nacional, (y que viajará a un lugar elegido para poder ver el eclipse solar, aún habiendo dejado pendiente de tratar ni resolver las consecuencias del otro conflicto nacional (la entrada invasiva por mar de más de setenta mil jóvenes magrebíes y otros en la ciudad autónoma española de Ceuta) que ha dejado semi abandonados a los ciudadanos ceutíes y superadas a unas fuerzas del orden en escaso número y sin medios, con más de cinco mil inmigrantes actualmente copando la ciudad y sus alrededores: y los españoles en su ciudad, con miedo. Quede para otro momento u ocasión, y aquí paso ya a agradeceros a todos vuestra visita al blog.
Y, si es de vuestro interés, la próxima entrada será entre los días 12, sábado y 13 domingo del próximo mes de septiembre, por mi parte intentando ser puntual, pero...
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