Adaptabilidad o desesperación

 Saludos, amigos: En abril de 2023 me referí en este blog a la película "Passengers" (y también en el Comentario décimo octavo de "Triannual II"), donde se plasmaba la soledad de dos únicos pasajeros despiertos en una nave en ruta por el espacio lejano, a los que el sucesivo paso de los años les hará agotar sus vidas antes de llegar al destino final.

     Meditando en una situación tan extrema de soledad concluí que solo cabrían en la mente humana dos posibilidades: la adaptabilidad (difícil y complicada) que lograron los personajes de "Passengers", o la desesperación (y sus consecuencias perceptibles) que sufrieron ellos mismos, antes de aceptar esa situación. Pero nosotros vivimos en un pequeño planeta, sobrepoblado con ocho mil millones de habitantes (o más) donde la soledad solo es pasajera; o voluntaria; o emocional, de modo que somos responsables de nuestras actividades, decisiones o actos globales y personales: donde tenemos que estar (sin salida) soportando una economía injusta; abrumados por amenazas bélicas entre territorios; abocados a enfrentarnos a un cambio climático (casual o provocado) que arrasa zonas de un mundo que se encoge, mientras se degradan los productos naturales y se agotan recursos. Incluso aumenta la información de la actividad (antes ignorada a nivel popular) de los meteoros que van errantes por un espacio tumultuoso, y que aparecen con frecuencia como mensajeros de un eventual futuro.

     Seguimos confiando en la tecnología y la ciencia, todo pendiente de la prueba y el error, en esta soledad espacial en el planeta en que vivimos, y vamos pasando  oleadas de pandemias y enfermedades nuevas; sucesivas guerras que parecen no finalizar nunca, democracias que se encogen, políticas autocráticas servidas por políticos ineptos, incapaces o indiferentes a la población, improvisando gobiernos dictatoriales, fomentando  clientelismos electorales y corrupción económica; países del antiguo Tercer Mundo que disponen de enormes reservas de materias primas, mientras buena parte de sus ciudadanos permanecen en la pobreza, cuando no entre miseria e injusticia; países del llamado antaño Primer Mundo, con políticas vagas e impredecibles o indefendibles, en un mundo llamado "global", pero que sigue siendo tan sectorial como en tiempos pasados, con eventuales alianzas caprichosas.

      Dicho esto, doy paso a otro nuevo accidente con víctimas inocentes en España, que se añade al sentimiento de dolor de los ciudadanos de nuestro país, de buena fe (religiosa o no), frente a sucesivos desastres, con un gobierno que maneja una economía basada en una recaudación enorme obtenida por la subida constante de impuestos a los ciudadanos, a lo que se añaden los millones de euros aportados por la Unión Europea: y mientras tanto aquí se degradan los sistemas y servicios, el gobierno ni siquiera consigue (o quiere) que se apruebe el presupuesto anual, que sigue siendo el mismo durante los últimos tres años, mientras hay pruebas de una mala gestión de medios que puede resultar destructiva. Pues bien, además una nueva prueba:

      Condolencia y protesta por este accidente reciente: en el norte del país se ha desplomado una pasarela que permitía contemplar el mar de cerca: de siete jóvenes que a ello iban, han muerto de forma terrible seis de ellos, cayendo sobre las rocas circundantes y he creído entender que a continuación en el mar, solo salvada una del grupo. El día anterior un paseante había avisado a una policía sobre la inseguridad de la pasarela y, sin una comprobación técnica, el siguiente día seguía siendo un pasaje accesible, Y así se produjo el desastre, por la falta de inspección, mantenimiento y seguridad. Ahora las autoridades implicadas no acuerdan quién es responsable, posiblemente (al ser las costas marítimas de dominio gubernamental) el gobierno, una vez más. Seis familias destrozadas, y seis jóvenes vidas arrebatadas por causa de la inacción oficial.

    Tiempo antes, otros desastres: localidades de la zona de Valencia, que sufrieron una repentina inundación desde un barranco que llevaba años pendiente de ser reformado: no era "urgente" porque en el país se sucedían las sequías, hasta que apareció el cambio climático con una brutal avenida de agua, llevándose doscientas personas o más, destrozando casas, arrasando campos y animales, destrozando vehículos: Esa amenaza ya se había percibido como posible mucho antes, pero finalizó así, como muestra de la indiferencia oficial, incluso siendo una situación de peligro que ya se conocía.

    También luego han ocurrido sucesivos accidentes ferroviarios, el peor en Andalucía, en tramos que -precisamente- se suponía que se habían renovado en esa zona de la línea, con dinero a ese efecto recibido de la Unión Europea. Con dos trenes descarrilados (uno en cada dirección), del accidente de uno de ellos llegó a saberse en la Administración central de líneas de ferrocarril en minutos, del otro ni siquiera se supo que existía hasta casi una hora después (era de noche) y estaba descarrilado y volcado fuera de la vía; su resultado fueron 46 muertos durante una espera que debió de ser un caos horrendo, allí olvidados a su suerte. Ya de día, vimos quelas vías fueron inspeccionadas por la Guardia Civil y encontraron pruebas de no haber sido reformadas en todo el largo tramo correspondiente, sino simplemente renovadas a trozos (uno de los cuales se rompió). Muchos pasajeros habituales afirmaron que desde meses antes los trenes de alta velocidad vibraban de un modo que caían objetos al suelo y los maquinistas avisaban al área de seguridad de ello (¿es que no investigaron durante meses?) sin respuesta. Las responsabilidades (del gobierno, que tenía que haber reformado completamente ambas vías y comprobar los resultados) no se determinan todavía e incluso algunas zonas de la vía fracturada se retiraron de noche y se llevaron a la sede de cabecera de línea, sin haberse incorporado (sospechosamente) antes al juzgado competente. Otro tren en Barcelona: su maquinista muerto por el desplome de un muro lateral de la vía y nueva lucha de responsabilidades. Ya ni siquiera se informa de los trenes que se paran en medio del viaje, o se cancelan, o se retrasan y lo de "alta velocidad" pasa ahora por velocidad media.

     Mi información se basa en lo visto en TV, lo ofrecido en las noticias y en intervenciones de ingenieros y técnicos que acuden a programas de debate o informativos, pero es fácil entender y deducir que los medios destinados a la renovación completa del vial fueron muy minorados en cuantía, parciales y alternando sectores viejos y nuevos y contratados con medios y empresas que no se conocen. La inversión económica al parecer mucho menor que la cuantía subvencionada por Europa. Naturalmente no sabemos en qué o quién manejó la cuantía recibida de Europa.  Pero sí sabemos los desastres.

      Todo esto ha ocurrido cuando nunca antes habíamos tenido tantos ministros (¿son expertos en su tarea?) en el gobierno. Jamás se habían alcanzado mil asesores, nombrados libremente por el presidente, de cuyos conocimientos o eficacia, responsabilidad o trabajo nada se conoce (ni de su pericia o identidad) que aún podría ser muchos más, porque cada ministro tendrá los suyos, dado que los ministros no necesariamente tienen formación en su campo de mandato y "el ejemplo" manda. Tampoco antes se habían conocido tantos datos (y a veces con groseras resonancias) sobre corrupción y obtención de comisiones por vías oficiales u oficiosas. 

      Tal parecería esta ser una legislatura gafada: Aparece hace siete años el primer presidente del gobierno, no-elegido por elecciones generales sino mediante una moción de censura (digamos que sería la puerta trasera de acceso al poder) y al poco tiempo se enfrenta el presidente Sánchez a la peor epidemia nacional sufrida por efectos de la pandemia del Covid, que llevó a la muerte a muchísimas personas en el país (tantas que algunos otros países parecían tenernos miedo) y produjo un enorme caos funerario y hospitalario. Y que nos confinó durante meses, a base de sucesivos y numerosos Decretos y órdenes. Aquello, que se caracterizó por una responsable y  civilizada respuesta ciudadana, sentó las bases para que el presidente decidiera legislar habitualmente por Decretos hasta la actualidad, olvidando y relegando al Parlamento habitualmente. Y con numerosos fallos, incógnitas, silencios ante y durante los desastres, Y un largo etcétera de situaciones que ni siquiera sabemos. 

      Pues acabo la narración, volviendo al inicio: ¿Adaptabilidad? ¿Desesperación?

     Y, estimados lectores, con gracias por su visita a este blog, la próxima entrada será subida, si todo va bien, entre el sábado 11 y el domingo 12 del próximo mes de abril.

       

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